Más de 60 años realizando investigaciones en control biológico
Investigamos, asesoramos y cooperamos para brindar soluciones para el control biológico de especies invasoras.



Investigación para el manejo de especies invasoras
FuEDEI es una organización científica dedicada al estudio y desarrollo de herramientas de control biológico. Trabajamos para:
- Desarrollar estrategias de control biológico y manejo integrado como herramientas sostenibles y amigables con el ambiente
- Realizar investigaciones científicas en sistemas naturales, productivos y urbanos.
- Brindar asesoramiento y apoyo logístico a investigadores e instituciones de todo el mundo.
- Colaborar con universidades y organismos gubernamentales.
- Publicar resultados en revistas y congresos científicos nacionales e internacionales.



















Más de 60 años dedicados al estudio y manejo de especies invasoras
Hacia fines de la década de 1950, la lagunilla (Alternanthera philoxeroides) y el camalote (Pontederia crassipes) ya eran reconocidas entre las plantas acuáticas invasoras más problemáticas en los cauces de agua dulce. En ese contexto, el Servicio de Investigaciones Agrícolas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (ARS) comenzó a estudiar la posibilidad de aplicar control biológico como método de manejo.
George B. Vogt, entomólogo del ARS, realizó exploraciones en busca de potenciales agentes de control biológico en Sudamérica. Vogt seleccionó tres insectos como potenciales biocontroladores de la lagunilla: el crisomélido Agasicles hygrophila; el trips de la lagunilla, Amynothrips andersoni; y el llamado barrenador del tallo, Arcolla malloi (actualmente Macrorrhinia endonephele).
El laboratorio se inició en un pequeño recinto y parte de un invernadero alquilado al Instituto de Patología Vegetal del INTA, en Castelar, aproximadamente a 30 km al oeste de la Ciudad de Buenos Aires.
Los estudios de especificidad de los biocontroladores seleccionados culminaron en la liberación de A. hygrophila, A. andersoni y A. malloi en EE.UU. en 1964, 1967 y 1971, respectivamente. La liberación de A. hygrophila para el biocontrol de la lagunilla resultó ser la primera experiencia exitosa de biocontrol de una maleza acuática del mundo. Este éxito promovió que el ARS estableciera en 1968 un laboratorio autónomo separado del INTA.
Entre 1968 y 1971, B. David Perkins impulsó el establecimiento del laboratorio en una casa ubicada en Hurlingham, provincia de Buenos Aires, a pocas cuadras del INTA. El lugar contaba con espacio para laboratorios, invernáculos y áreas experimentales, y continúa siendo actualmente la sede principal.
Durante los primeros años, el laboratorio centró sus objetivos en la búsqueda y el estudio de los insectos asociados con el camalote. En 1972 se realizó la primera liberación del gorgojo del camalote, Neochetina eichhorniae, en Florida (EE.UU.), con especímenes del Arroyo Saladillo, provincia de Santa Fe. Poco tiempo después se liberó una segunda especie, N. bruchi. Desde entonces, ambas especies son usadas en más de 35 países como agentes de control biológico del camalote.

Poco a poco, el objetivo inicial del laboratorio —el estudio de enemigos naturales de malezas acuáticas— se fue ampliando hasta incluir malezas terrestres. Entre 1971 y 1974, bajo la dirección de Jack DeLoach, se continuó investigando principalmente sobre malezas acuáticas, pero también incluyó malezas de pastizales.
En 1975, Hugo A. Cordo quedó a cargo del laboratorio, y a los proyectos de malezas se fueron sumando proyectos de control biológico de insectos. En esos años se implementó el primer proyecto exitoso de control biológico de malezas en la Argentina, con la utilización del gorgojo Neochetina bruchi para el control de camalote en el Dique Los Sauces, La Rioja.
A comienzos de la década de 1980, el laboratorio colaboró con el INTA en la implementación de proyectos pioneros de control biológico de cardos y del yuyo esqueleto.
En 2002, bajo la nueva dirección de Juan A. Briano, se llevó adelante una reforma importante en la estructura e instalaciones del laboratorio. En ese período se amplió la cantidad de acuerdos de cooperación con instituciones científicas internacionales y nacionales como el CONICET, el Museo Argentino de Ciencias Naturales, los museos de La Plata y Tucumán, y el Instituto de Botánica Darwinion, entre otras.
En 2012, y como continuidad del trabajo desarrollado por el Laboratorio Sudamericano de Control Biológico, se creó la Fundación para el Estudio de Especies Invasivas (FuEDEI), una organización no gubernamental argentina dedicada a la investigación de especies invasoras y al desarrollo de métodos de control biológico y manejo integrado aplicados a ambientes naturales, productivos y urbanos.
Desde 2014, la dirección está a cargo de Willie Cabrera Walsh. Actualmente, la institución reúne investigadores propios y asociados al CONICET, además de doctorandos, posdoctorandos, técnicos, pasantes y personal administrativo y de mantenimiento.
Infraestructura y equipamiento para la investigación en control biológico
FuEDEI cuenta con laboratorios, invernáculos y cámaras climáticas para cría de insectos y cultivo de plantas.
El predio dispone de oficinas, biblioteca, áreas de servicio y vehículos para trabajos de campo.
Posee una colección científica con más de 10.000 insectos y un herbario con 2.300 ejemplares de plantas, catalogados en bases de datos electrónicas.





















Instituciones colaboradoras
FuEDEI ha firmado acuerdos de cooperación con prestigiosas instituciones de investigación de diferentes países.